viernes, 1 de febrero de 2013

Leo Zelada




Conocí a Leo Zelada cuando aún llevaba el nombre de Rubén Grajeda. No recuerdo exactamente quién nos presentó , ni cómo terminé hablando con él un día, pero en esos años uno podía distinguirlo fácilmente en el patio de letras. No sabía yo que esos instantes de juventud constituyen hoy parte de la proto-historia poética de Leo Zelada. 
A Rubén Grajeda  podrán decirle muchas cosas, pero él sabía lo que hacía , lo que quería ser desde el primer momento : un Poeta . ¿Qué se necesita para ser poeta? ¿Talento, perseverancia, arduo trabajo? Todo eso junto más el marketing necesario para hacerse conocido.En estos tiempos de las nuevas tecnologías quién no se haya marketeado que tire la primera piedra, quién no se levante cada mañana buscando que cara ponerse antes de cruzar el umbral de la puerta que tire la primera piedra .Leo se adelantó al facebook y de hecho incendia su muro diariamente con comentarios provocadores, cosa que ya hacía por los lejanos 90' con éxito , tanto que fundó un grupo "Neón".  De aquellos muchachos queda hoy la poesía que la critica juzgara , pero que nosotros vivimos con sus contradicciones y  virulencia.

La vida ha hecho que coincidamos luego de casi dos décadas en esta península y que al igual que en esos turbulentos años, nos toque vivir un momento crítico . Leo como ahora lo llamo es un gran conversador  pero también sabe escribir. De sus primeros versos tengo el recuerdo de un cuaderno , de una caligrafía borrosa, que hoy me llega impresa o de manera digital, pero que deja entrever la madurez, el proceso, la palabra.
Son justamente las palabras , el fuego de las palabras  , lo que nos une como en aquellos difusos años. Y es gracias a ella que  Leo me ha concedido dos entrevistas, la última como estreno del 2013 y en el que nos revela el misterio de su pseudónimo Leo Zelada.

Les dejo el enlace de la entrevista realizada el 10 de Enero del 2013
 http://www.ivoox.com/2013-01-10-sudakia-style-audios-mp3_rf_1695945_1.html

Y la entrevista del año 2011 para que comparen los poemas
.http://www.ivoox.com/2011-09-08-sudakia-style-audios-mp3_rf_792144_1.html






martes, 8 de enero de 2013

La torta y la piñata de cumpleaños



No existe fiesta de cumpleaños sin torta, que es como llamamos en mi tierra al pastel, ni pastel sin velitas que apagar. Algunos optamos estratégicamente por resumir el número de años en una sola y significativa velita en medio de un mar de azúcar glass y pedimos un deseo mientras nuestros  amigos, familiares o quién se haya apuntado   cantan el happy verde yuyu.

Es fácil percibir que los cumpleaños cambian a medida que nos hacemos grandes y el pastel se llena de  velitas que ni apagarlas puedes. Llegados a este punto habrás notado que has pasado al ramo de las tías, que lo de señorita ya es cosa del pasado y ahora cuando entras a un establecimiento los atentos empleados te señorean todo el día. Y nada se puede hacer contra el tiempo, no hay vuelta atrás y eso del espíritu joven que se lo digan a tus canas que no dejan de aparecer, o a los rollitos rebeldes que han invadido con bandera y todo zonas de tu cuerpo sin tu consentimiento. De hecho cada año es un rollo probarte ropa en las tiendas porque estás segura que algún terrorista que odia a las mujeres se encarga de colocar esos horribles espejos y ni guardes esperanza que en otro probador encontrarás un espejito mágico. No señora.

Pero si yo tuviera un pastel y pudiera pedir un deseo, no sería un espejo mágico, ni tampoco tortas que no engorden, me gustaría volver atrás un minuto y saborear la torta de naranja que mi madre preparaba para mi cumpleaños. Todos mis cumpleaños  mi madre me preparaba una torta, la más rica del mundo, bañada en mantequilla y café con grageas de colores, era todo muy sencillo: chicha morada de verdad, (no de sobre), mazamorra morada, gelatina y sus famosos roscones doña Paulita. Recuerdo un cumpleaños con piñata, del que ha quedado registro fotográfico, en él puedo ver a mis amiguitas y amigos de barrio, a mis primos, a mi amiga Roxana , en una pose muy graciosa y una piñata de la Pequeña Lulú, a la que estoy dando de batazos , yo con una coronita y un vestido que mi madre me había hecho para la ocasión , mi hermana Mary lleva el mismo modelo  pues doña Paulita nos vestía como gemelas. Años después mi hermana se rebelaría ante tal derroche de hermandad. En esa foto de mis diez años, me veo apagando las velas con una energía increíble, tengo los cachetes inflados resuelta a apagar la luz de mi primera década. Estoy segura que apagué todas las velitas  y que me quedé con la cabeza de la pequeña Lulú de recuerdo por días.

Hoy han pasado un par de décadas más y este cumpleaños no tiene ni pinta de chicha ni de limonada , para nada se parece al de mis primeros diez años para comenzar no hay torta de naranja y no tengo ninguna piñata a la que dar de batazos salvo este teclado que aporreo con las yemas de mis dedos pero a falta de todo ello   doy paso a un Garrone vermouth y les regalo estos pequeños versos:


Hola
Hola amigos de la infancia
Árboles de la alameda
Hola a todos ustedes
Bancos de cemento
Señores con bicicletas
Hola función de la tarde
Matiné del domingo
Que convocó
Con el amor de quién escribe.



viernes, 21 de diciembre de 2012

Cuento sobre el fin del mundo



La primera cita


Hoy es el día. He citado a Jorge en la playa antes que muera el día y no es porque sea muy

romántica, pero nunca es tarde para comenzar a serlo. Quiero que todo sea como en las películas. La

chica enamorada que se entrega al amor. Claro que no estoy enamorada de Jorge, pero eso no

importa ahora. Basta tener ciertos gustos en común. Los dos amamos la música, el cine y somos

adolescentes.

Nunca pensé que sería así. Tengo apenas quince años, nunca he besado a nadie. Nunca llegaré a

escribir el libro que quería , porque ni siquiera he comenzado a escribirlo. Escribir es un acto

solitario también en eso se parece al sexo, pero requiere más tiempo y eso es lo que me falta ahora.

Tiempo .

A un par de horas:

Espero que Jorge no tarde, la playa está solitaria . Es invierno , nadie viene a la playa en esta época

del año, menos en este día. Hoy todo el mundo ha salido de la ciudad, algunos han buscado refugio

en el subterráneo, en cuevas. Yo he preferido dejar una nota de despedida a mis padres,

agradeciéndoles su preocupación por hacer de mí, una estudiante ejemplar, un ser extraño para mis

compañeros, menos para Jorge que es igual a mí. Él tampoco cree justo que la vida nos juegue esta

pasada, así que nos hemos citado en la playa.

Cuenta final:

Ese puntito que se acerca es Jorge. Lo reconozco porque sólo él camina así. Lleva un ramo de rosas,

debe haberla robado de alguna floristería abandonada. Es un romántico total. Sólo falta que me

tome en brazos como en Amor eterno y escuchemos la melodía de fondo.

Hemos escrito nuestros nombres en la playa y un enorme corazón con su flecha atravesada. El mar

aún está tranquilo. La piel de Jorge es suave. Él dibuja el contorno de mi cuerpo en la

playa. La arena es fría , se pega a mi piel, los dedos de Jorge son delgados . Me toca como si

quisiera sacar algún sonido de mi corazón . Estamos en silencio .Es la primera vez que estoy

desnuda ante un chico. Es la última vez que veo a Jorge.

No imaginé que la semana terminaría así. Ayer apenas nos dijimos un : “hola “ en el

pasillo del instituto. Es semana de exámenes, así que se explica que estuviéramos concentrados en

los apuntes . Cuando llegué a casa , encontré a papá y mamá abrazados en casa viendo el

informativo. Todos los canales decían lo mismo. El mundo llegaba a su fin.


Jorge me llamó esa misma noche. Sus padres se iban al día siguiente a la montaña. No me sorprendió , 

porque mis padres habían tomado la misma decisión. Lo demás es fácil de imaginar. Jorge y yo estamos 

aburridos de ser buenos hijos y es ahora o nunca , dijimos. Así que aquí estamos.

Hacemos el amor sin saber del amor. La marea va subiendo,lo siento porque tengo mis pies

mojados. El amor es como una gran ola que nos arrastra a los dos en un mismo ritmo. Algo

dentro de mí se va rompiendo por primera vez, me siento libre. Me abrazo a él sin poder decirle que

me gusta . Nunca tendré otra oportunidad para decirle que me gustó desde siempre. Veo las lágrimas

de Jorge caer por sus mejillas. Espera que le diga algo pero es la primera vez que lo veo llorar

y no puedo dejar de sentirme culpable por este final tan triste.
























 

sábado, 8 de diciembre de 2012

La noche de los milagros


La luz de la habitación quedó oscilando después del último relámpago, si tenía suerte Dios le haría el favor de matar a Jorge. Bastaría con que dejara caer un rayo sobre los cables de electricidad tendidos a lo largo de la carretera justo en el momento que pasara al volante de su Ford. Bastaría entonces con que él saliera de su coche y tocara suelo para que quedara como una mierda humeante en la carretera. La basura de Jorge, el mierda de Jorge, regresaría en cualquier momento para matarla sino ocurría un milagro.

Había fracasado en el intento de liberarse de las cuerdas. Se imaginó así misma como un espantapájaros muerto en un campo desolado adónde sólo acude un cuervo negro. Miró el techo , la tormenta se había desatado apagando el canto de los grillos, golpeando el miedo húmedo de los árboles del bosque que acompañaban el estallido del suyo por todos los rincones de su cuerpo. Moriría antes de cumplir los treinta, moriría sin dejar hijos, moriría sin saber que era hacerlo con amor, tal vez Jorge tenía razón y era una puta . Una hija de puta. El caso era que nunca se había acostado por dinero. Sí por: placer, gusto, azar, aburrimiento y hasta por tristeza.

A él lo conoció por casualidad. Salía del trabajo y necesitaba un café, un lugar donde sentarse y despejar la cabeza. El trabajo la estaba matando, todo en esta vida requiere vocación y ese trabajo no era lo suyo. Pulsó el número de su jefe dispuesta a renunciar.

_¡¡¡No puedo más !!, no he nacido para esto.
_Lo siento pero se ha equivocado - le respondió una voz desconocida .
_Perdón pero yo …
_No se preocupe ...Son cosas del destino- le gustó la idea del destino , le parecía poético . Aunque ahora ni siquiera podía imaginar al dueño de esa voz. Por curiosidad  siguió la charla. El hombre disertaba sobre una frase de Borges : “Todo encuentro casual es una cita previa”. Al menos era ingenioso para sacar un plan.
_Me llamo Jorge . Estoy a tu disposición.

Él se convirtió en una voz comprimida en medio minuto de llamada. Una voz sin cara, ni cuerpo. Cómo saber el porqué del destino. No era una adivina. No podía ver lo que el destino había escrito dentro de un pulmón perforado, ni en un corazón detenido en un asalto a mano armada y que nunca llegaría a ser una ofrenda que calmara la cólera de los últimos tiempos. No podía adivinar tampoco el último pensamiento que se llevó a la tumba el anciano que murió plácidamente en su cama, ni el de la joven suicida que se tiró de un cuarto piso sin dejar nota alguna. Cómo saber las intenciones tras esa voz pausada. Su trabajo requería puro pragmatismo: diseccionar cavidades, analizar órganos, perforar, vaciar, rellenar. Era una artista de la muerte. Ni una sola queja de las familias, ella cumplía con entregarles un cadáver hermoso.

Comenzó a reír. Era irónico , pronto sería un cuerpo encallado en el fondo de un río, o restos de un cuerpo mutilado que algún excursionista encontraría entre las setas del bosque, después que el fiel perro lo desenterrara, “buen chico “, le diría un segundo antes de poner cara de espanto ante lo que quedaba de ella . Sería un cadáver horrendo, le daría buen trabajo a los de su sección, de hecho no entregarían sus restos hasta el final de las investigaciones, así que ni un responso para su alma, ni un cajón digno , ni una tumba decente.

Las conversaciones con Jorge se hicieron frecuentes. Quién sabe las razones que la llevaron a contarle los detalles de su trabajo, de las tardes que salía por allí y terminaba tirando con algún amigo para quitarse la peste del trabajo. Tirar, follar , sentirse viva en una ciudad muerta.
Quedó con él como hubiera quedado con cualquiera. Necesitaba un paraíso y si incluía al mismo demonio poco le importaba.

El Ford llegó puntual al lugar convenido.
_No así no-
_Por favor... sigue .
_Es imposible así
_No seas mala
_¿Crees que debo pagar la comida?
_No...por dios. Sólo sigue ...ya llego.
_Sólo un milagro cariño- . No pudo contenerse. Comenzó a reír sin parar , Ni aunque bajara Cristo de los cielos. El primer bofetón le reventó el labio. Todo fue rápido.

A esa hora casi no veía. No tenía miedo. Sus ojos se apagarían como los ojos de todos los que habían pasado por sus manos. Recordó en ese momento la primera vez que miró unos así. Tenía ocho años y no era una niña miedosa, pero cuando vio los de su abuela muerta ella sintió asco. Un profundo asco en su corazón de niña . Desde ese día tuvo la seguridad que ardería en el infierno como todas las niñas de malos pensamientos.

Esa era la razón de su oficio . Ganas no le faltaban de ponerles una moneda en cada órbita, por si el camino de la muerte era tal como imaginaban los romanos. Pero hubiera resultado un tanto excéntrico para los familiares. Los párpados comenzaban a pesarle , tal vez un dios piadoso se había acordado de ella y apresuraba el viaje antes que él regresara dispuesto a terminar su trabajo. Siempre supo que el trabajo terminaría matándola. En los últimos días la progresión de cuerpos que llegaban había aumentado dramáticamente, le bastaba abrir las cámaras frigoríficas para cerciorarse de la realidad. Se exigía demasiado . Total están muertos le repetían sus compañeros, qué les puede importar su apariencia, decían. Le fastidiaba el rictus de la agonía , lo grotesco en las caras de esas personas que no conocía. Pensaba que cualquier agonía se podía ocultar con un poco de arte . Ella era una artista así al menos la llamaban los familiares satisfechos del gran trabajo realizado con sus deudos. Pero cada día era más difícil maquillar el horror en los cuerpos.

El suyo a esa hora estaba petrificado. Todo estaba a punto de concluir. Escuchó los pasos que se acercaban. Huir es imposible pensó. También lo era para el hombre que en ese momento comenzó a llorar con un llanto hiposo y le pedía a dios que no lo convirtiera en un asesino. Mientras afuera, en la noche de un otoño cualquiera, el diluvio había comenzado.








miércoles, 28 de noviembre de 2012

LA HISTORIA DE LA SEÑORA HARRIS MAS CONOCIDA COMO LA GRINGA


LA HISTORIA DE LA SEÑORA HARRIS MÁS CONOCIDA COMO LA GRINGA







Todos en el pueblo queremos ayudar a la señora Harris, comenzando por sus alumnos a los que quería como si fueran sus propios hijos y ahora quieren que su alma descanse como descansan todas las almas de nuestros muertos. Pero casi nada sabemos de la Gringa, que es así como la llamamos, desde la tarde que llegó a este pueblo donde crecen los cactus de saguaros y el cielo es seco como el ojo de los ciegos. Aquí donde rara vez se detienen los buses de turistas se bajó un día la Gringa, con su cámara Canon colgando del pecho y alquiló una habitación, en la pensión de las Flores. Los primeros días se nos hizo raro ver su larga silueta, fotografiando las ramas de los mezquites, las espinas de los saguaros, los campos de nopales en flor, las patas de las lagartijas huyendo de los hombres y hasta las piedras muertas de los barrancos que en este pueblo nacen a toda hora. Luego fue habitual verla entre los animales sedientos mirando las cosas que a ningún extraño interesan. En esos días le advertimos que no debía molestar el descanso de los seres que parecen muertos pero no lo están pero la Gringa estaba resuelta a comprender hasta el leve quejido de las raíces cuando buscan agua.

Por eso un día compró la casa de al final del pueblo que colinda con el río seco y abrió la única escuela de música de los alrededores , nosotros pensamos que el sol le había quemado la mollera, pero nos cayó en gracia cuando resucitó el piano de la iglesia que no sonaba desde el tiempo de los cristeros. Desde entonces no hubo fiesta de guardar , ni misa que no acompañara al piano.

Pero desde hace dos semanas hacemos misa sin ella , porque la Gringa cuando estaba en el río seco mirando las ranas a través de los ojos de su cámara, perdió el equilibrio y cayó sobre una enorme piedra golpeándose la cabeza. Murió en el acto, pero la pobrecita anda perdida aún por aquí y algunos la han visto mirando tristemente el río donde aún croan los sapos y las ranas verdes. Muchos casi han muerto del susto al verla acongojada entre los campos de nopales, sin embargo porque la queremos como si fuera una de los nuestros hoy muy temprano sus alumnos han recogido las flores de cempasúchil y han decorado el altar que entre todos le hemos hecho a la Gringa.

A esta hora el pueblo está lleno de un olor a incienso y las flores se ven más naranjas a la luz de los cirios, nos hemos preparado para recibir a nuestros muertos y en especial a la Gringa , que nunca entendió nada de los vivos y menos ahora de los muertos. Allá la vemos venir con su mismo caminar entre los nuestros , parece cansada y se ha arrinconado en una esquina de la plaza , viendo a los otros difuntos que sonríen a la tierra. A la puerta de su escuela de música sus alumnos , a los que quería como hijos, siguen cantando con sus calaveritas y la señora Harris parece tomar un poco de aire como si quisiera zambullirse en el agua al escucharlos con sus voces angelicales. La sed de los muertos es peor que la de los vivos. Pero nosotros hemos nacido con la canícula y desde siempre aprendimos a esperar. Cuando cae una gotita de agua , damos gracias a esta tierra porque no somos malagradecidos con nada, menos con ésta que es donde quedarán nuestros huesos . Tenemos tanta paciencia como quién se sienta sobre un petate a esperar ver nacer la primera flor del nopal. Por eso no nos ha costado nada esperar a la Gringa. Nos hemos estado aquí hasta que la hemos visto empujar su largo cuerpo con ese último aliento y entrar a su casa abriéndose paso entre el coro de calaveritas.


Silvia Llanto Cadenas

Mataró Octubre 2012

lunes, 19 de noviembre de 2012

Decir adios

No sé si algún día me acostumbraré a decir adiós. Las despedidas siempre me desbaratan. 
He dicho adiós demasiadas veces , a lugares, a personas queridas,  conocidos,  vecinos de barrio, calles que repase de niña, de adolescente, como estudiante, como madre, como ciudadana común y como inmigrante en los últimos años, he dicho adiós y juro por dios que nunca quisiera decir adiós.
Este último año, he visto partir a personas que conocí mediante la radio y que se dedican al arte en un país abrumado por la crisis, un país cada día más triste. Algunas de una presencia tan fuerte como el loco de Marcelo, un chico boliviano con una voz increíble que me regaló un vals en uno de los primeros programas de Sudakía y del que lamentablemente no ha quedado memoria radiofónica. Marcelo era  contundente , un espíritu indómito que decía lo que le salía del alma , no se guardaba nada y eso me gustaba, su ejercicio de la libertad. Ahora en su natal Bolivia sé que está bien , siempre se está bien en la tierra, Marcelo.
Pero si Marcelo me recordaba la presencia imponente y orgullosa de nuestra raza, Fabián Salazar , un joven venezolano  me parecía  un vikingo rockero con su chaqueta de cuero y su guitarra, Fabián era la voz  de Rawhide y fue de los primeros en partir junto con su familia de Mataró, Zaragoza le ofrecía mejores perspectivas profesionales que este lado del maresme. 
La radio me ha permitido conocer muchísima gente, con proyectos sociales, políticos, artísticos diversos, gente de mucho talento, gente entregada al quehacer artístico pero también al hacer humano. Hace un poco más de un año conocí a los Hermanos Marín , chilenos dedicados a la difusión del folklore de su tierra y latinoamericano, gente "legal" . Confieso que soy una cantante frustrada y será por eso que me dedico a la poesía que algo se parece a cantar y será también por eso que me gusta rodearme de gente que hace música. Ellos vivían la música , nuestra música , qué latinoamericano no ha escuchado composiciones de Violeta Parra, quién no ha cantado algo de Victor Jara, yo quedé impresionada con ellos, con sus vivencias, con el maravilloso trabajo que realizaban aquí en Catalunya. 
Hace unos días me contactó Carlos, para contarme que Miguel Marín , su hermano retornaba a Chile, qué sentimiento contradictorio, pena y alegría. Pena pues sólo dios sabe cuándo volveremos a coincidir en la vida y alegría , pues la tierra es la tierra. Me anoté ipso facto en la despedida que le darían los amigos. Fue ayer domingo, en el Casal de Les Esmandies en Mataró . La sala repleta de gente amiga, el cariño se hacía presente, Miguel es rico en amigos, un profesional entregado con el que alguna vez ensayé para una frustrada sesión poética pero que me dejó gran impresión por la sensibilidad en elegir la melodía que mejor acompañara mis versos. Un profesional humilde y generoso.No lloré , pero quedé molida por la contención de emociones, creo que resulté una presentadora no muy buena. Pero allí estaba yo con Luz María Espino , una mexicana y gran mujer en primera fila, junto a Llórec Chércoles, quién por cierto tuvo un gesto maravilloso con Miguel, en reconocimiento a su labor.  Dios nos junta siempre Luz María, con ella hemos coincidido también en manifestaciones , mujer de lucha sin duda Luz María.La despedida de Miguel ha sido la demostración de amor más grande que he visto, y es que Miguel lo merece. Reconocidos músicos, maestros como Juan Ramón Roldán, el Negro, una institución musical , hombre alegre que a apenas verme me llamó Negra, a mí que siempre me dicen chola, fraterno, cariñoso entre bambalinas hemos reído con la alegría que solemos tener nosotros, actualmente conforma un grupo ,Conosur con catalanes que conocen de música latinoamericana, y que estuvieron también presentes. Los músicos, la gente del arte es gente de paz, me decía el Negro y allí estaban mostrando el cariño con su potente voz, con la desenvoltura que da el saber estar en los escenarios desde hace mucho, este hombre ,este pampeño  emocionó a todos cuando cantó con sentimiento  ese himno "Canción para todos" Todos estábamos en ese pequeño espacio de Mataró reunidos para decir adios a Miguel, mexicanos, ecuatorianos, chilenos, catalanes, peruanos, argentinos, unidos por una única bandera, la humana.

                                   Tuparik Xaobs con los Hermanos Marín en la Ermita de Sant Simón.

Otro grande Eulogio Dávalos, el Maestro de la guitarra,  que ha actuado en grandes escenarios internacionales como el Carnegie Hall, en Nueva York, La Casa de la Moneda,  la Casa Natal de Tchaikovski , en el Palacio del Kremlin, en el Palacio de la Música Catalana, estaba en Les Esmandies para  despedir al compañero de oficio, al músico, al amigo, al hermano, al compatriota. Los une el mismo oficio pero también la misma conciencia social. También como Miguel es pausado, sencillo, calmo, sumamente tierno. A veces creo que el pasar experiencias duras nos limpian de odios, rencores no hay cabida para el rencor, sólo ganas de hacer que este mundo sea un mundo justo. Se puede hacer mucho con la música decía el Negro, lo creo , claro que sí.
Ayer también hubo presencia de grupos. uno de los más animados fue el grupo Raíces, formado por músicos ecuatorianos, la sala se llenó  con sus San Juanitos, sabor de pasacalles , alegría de la tierra. Fueron de los primeros,después de despedir a Miguel con su alegría, se iban a recibir al presidente de Ecuador Rafael Correa que llegaba a Barcelona. Otro grupo fue el de Los Tuparik Xaobs, formado por catalanes y latinoamericanos, llamaron a Miguel y a Carlos  para que los acompañaran como hace un año en la Ermita de Sant Simón , a cantar  el Aparecido. Miguel reenvindicando sus raíces mapuches nos sorprendió con un canto en esa lengua ancestral, se instaló un silencio profundo, en ese llamado a la tierra. No entiendo mapuche pero había en esa melodía algo eterno, algo que venía de muy lejos para tocar nuestros corazones.
Fue una tarde de danza, cueca, flamenco, de diferentes expresiones musicales de las que está poblada nuestra generosa tierra, rancheras chilenas con los Hermanos Cataldo. Chile espera a Miguel , retorna al hogar  pero aquí también en este lado del Mediterráneo, lo esperarán siempre los amigos.



jueves, 1 de noviembre de 2012

Mi Calaverita para Artur Mas



Las calaveritas son parte del folklore mexicano durante las fiestas del Día de los Muertos. Son versos satíricos y burlones dedicados a algún personaje público.

Ya que me encuentro en tierras catalanas vaya esta calaverita para Artur Mas, presidente de la Generalit,


Dicen que un día
estando don Artur Mas
con la señera
a la muerte enamoró
con tan buena suerte
que el mismo 25N
la fría calaca en la cama se le metió
de tan egregio presidente
sólo la calaverita quedó
y con sus huesudas ilusiones
muerto de susto festejó.